Bio
Catherine Zeta Jones
Actriz galesa ganadora de un Oscar en 2003

La carrera interpretativa de Catherine Zeta-Jones (25 de septiembre de 1969 en Gales) ha sido meteórica, considerando que hace menos de quince años esta estrella de cine de primera fila era sólo una joven cara nueva en el popular drama televisivo de la BBC “The Darling Buds of May”. Cuando hizo su debut en prime time, como la recatada y dulce “Mariette”, muy pocos hubieran podido predecir entonces que la bella actriz se convertiría con el tiempo en una de las caras más rentables del mundo del cine. El matrimonio de Catherine con el actor Michael Douglas en el año 2000 la consagró como parte de una de las familias más famosas del cine de Hollywood y consolidó su estatus de Superestrella.
Nacida en una zona de clase trabajadora de Swansea en West Glamorgan (Gales), Catherine Zeta-Jones se interesó pronto en la actuación y ya de preadolescente invitaba a sus amigos y su familia para que la vieran cantar y bailar sobre la mesa del salón. Como si una versión galesa de Bonnie Langford se tratase, Catherine taconeaba y cantaba sus melodías preferidas de Broadway para divertir a los vecinos y a los orgullosos miembros de su familia. La suerte de la católica familia Jones dio un giro positivo cuando sus padres ganaron 100.000 libras esterlinas en el bingo, por lo que se mudaron a un barrio de clase media.
Catherine no fue una estudiante brillante y acabó los años escolares sin conseguir ningún título. Sin embargo, su falta de capacidad para los estudios, la compensaba con talento y una determinación implacable de convertirse en una estrella. Se cambió el nombre, decidida a que sonase con más glamur, para lo que tomó el de Zeta, de su bisabuela, como segundo nombre. Sus inicios en el escenario fueron modestos, cuando a los 10 años Catherine formaba parte del grupo de teatro de la congregación católica. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que la adolescente aspirante a actriz empezó a aparecer en espectáculos del West End como “Annie” y “Bugsy Malone”. No hay duda de que su exótica belleza atrajo la atención que necesitaba para conseguir papeles.
En 1987, Catherine protagonizó una producción en Londres de “La calle 42” y poco después hizo su primer largometraje “1001 Nights” para el director de cine francés Phillippe De Broca.
A pesar de un pequeño contratiempo, cuando su carrera como cantante no dio los resultados esperados, su trayectoria profesional continuó avanzando regularmente con una serie de discretas películas de bajo presupuesto. Una prueba de su talento es que sin importar lo malas o anodinas que fueran las producciones, la joven actriz siempre lograba impresionar en la pantalla, si no con un diálogo chispeante, sí con su radiante belleza. Dos de las menos logradas películas de Catherine Zeta-Jones, “Recién nacido y ya coronado” de Eric Idle de 1993 y “Blue Juice (Una vida sin miedo)” de 1995, un drama británico sobre el surf, al menos consiguieron que llamase la atención de los directores de casting de Estados Unidos y consiguiese un importante papel como la malvada vampiresa “Sala” en el éxito de taquilla “The Phantom (El hombre enmascarado)” de 1996, protagonizada por Billy Zane. Esta aventura repleta de acción basada en un cómic, en la que el personaje de Catherine Zeta-Jones trataba de matar al fantasma vestido de licra interpretado por Billy Zane, abrió las puertas doradas de Hollywood a la joven actriz galesa. Su siguiente papel como la elegante pasajera en una producción de televisión sobre el fatídico Titanic llamó la atención de Steven Spielberg. El magnate del cine le habló entonces de la actriz al director neozelandés Martin Campbell para su próxima película de aventuras y espadachines, “La máscara del Zorro”. La película de 1998, que tuvo un éxito enorme y estuvo protagonizada por Antonio Banderas y Anthony Hopkins, fue la película que supuso la gran oportunidad de Catherine Zeta-Jones y le permitió la entrada en el círculo de los grandes actores.
Fue entonces, mientras veía la interpretación de Catherine en el papel de la luchadora y vengativa Elena, cuando el actor Michael Douglas, 25 años mayor que Catherine, insistió en conocer a la joven británica aspirante al estrellato. El resto, como se suele decir, es historia.
Al año siguiente, Catherine Zeta-Jones protagonizó el thriller de alta tecnología “La trampa (Entrapment)”, en la que ofrecía una atractiva imagen mientras pisaba los talones a un ladrón de arte interpretado por Sean Connery. También, en 1999 Catherine Zeta-Jones apareció entre el reparto estelar repleto de nombres de Hollywood, que también incluía a Liam Neeson y Lili Taylor, en “The Haunting (La guarida)”, un remake realizado en el Reino Unido del clásico de terror de 1963 dirigido por Robert Wise. Esta última película, que contaba con imágenes recreadas por ordenador y unos decorados recargados, no fue bien recibida por la crítica, además de que apenas sacó partido del talento interpretativo de Catherine Zeta-Jones.
Sin embargo, al poco tiempo Catherine dispuso de una oportunidad más adecuada para su lucimiento, con el remake de Hollywood de la obra maestra “Traffic”, una miniserie de Channel Four, que contó con un reparto estelar. Apareciendo con su futuro marido, Michael Douglas, Catherine interpretó con gran brío a Helena, la esposa de un importante capo de la droga. Además, en aquel momento Catherine estaba embarazada de varios meses en la vida real.
Al año siguiente, el 18 de noviembre de 2000, Catherine Zeta-Jones unió sus lazos con Michael Douglas en el Plaza Hotel de Nueva York. El hijo de la pareja, Dylan, había nacido tres meses antes. La boda, a pesar de ser un evento feliz y lleno de glamur, se iba a convertir en el epicentro de un controvertido juicio en relación con la denuncia de unas fotografías no autorizadas de la pareja recién casada, que se publicaron en la revista Hello!, después de que la pareja hubiera acordado previamente los derechos exclusivos a la revista OK publicada en Reino Unido.
Después de coprotagonizar con Julia Roberts y John Cusack la película “La pareja del año”, una ácida parodia sobre la celebridad en Hollywood, Catherine Zeta-Jones estaba a punto de alcanzar su momento culminante en la muy esperada versión cinematográfica del sensacional musical de Broadway “Chicago”. Su cautivadora interpretación como la malvada e implacable Roxie Hart en este éxito de taquilla de 2003, le procuró un Premio de la Academia a la Mejor Actriz Secundaria. Si algún momento marcó el punto de referencia que mostraba lo lejos que Catherine Zeta-Jones había llegado, desde los días en los bailaba taconeando sobre la mesa de su madre, fue sin duda éste. Ese mismo año 2003 fue un periodo muy intenso para la estrella de Hollywood, ya que dio a luz a su segundo hijo, una niña llamada Carys Zeta Jones, además de protagonizar dos películas.
En “Simbad: La leyenda de los Siete Mares”, Catherine Zeta-Jones prestó su voz a Marina, objeto de amor de Simbad, al que Brad Pitt dio su voz. Un compañero en la pantalla más real para la actriz fue George Clooney en la comedia negra romántica “Crueldad intolerable” de los hermanos Cohen. Catherine dio vida a una decidida divorciada en serie, mientras George Clooney interpretaba a un abogado especializado en divorcios. Los dos se encontrarían de nuevo en “Ocean’s Twelve”, la secuela de 2004 del mega-éxito “Ocean’s Eleven”.
Fuera de las cámaras de cine, Catherine y su marido Michael estaban interpretando un papel más serio en los Reales Tribunales de Justicia de Londres, ya que finalmente consiguieron ganar la demanda sobre el uso no autorizado de las fotos de su boda que se publicaron en la revista rival Hello! Al principio, el matrimonio Douglas no consiguió obtener un mandato judicial contra la revista para detener la publicación, pero más tarde se les concedió una indemnización. Durante el juicio, se dio mucha publicidad a las palabras de Catherine Zeta-Jones, sobre que un millón de libras significaba muy poco para la pareja de Hollywood.
En 2005, Catherine Zeta-Jones se unió una vez más con el director Martin Campbell y el actor Antonio Banderas para repetir el papel de Elena en “La leyenda del Zorro”. La película no tuvo tanto éxito comercial como el filme original de 1998, que sí había triunfado en la taquilla.
A día de hoy, Catherine Zeta-Jones ha estado muy ocupada con su propia compañía productora, Milkwood, con la que tiene previsto hacer varios largometrajes en su amado Gales y en su ciudad natal de Swansea.
Además de sus compromisos interpretativos y de producción, Catherine Zeta-Jones también es portavoz de la campaña de publicidad de la compañía de telefonía móvil T-Mobile.
