Bio
Ingrid Bergman
Cuarta estrella más importante del cine

Los primeros años de la vida de Ingrid Bergman fueron trágicos. Ingrid perdió a sus padres cuando todavía era una niña y la criaron unos parientes. Sin embargo, gracias a su herencia, pudo estudiar en el Teatro Real de Arte Dramático de Estocolmo.
En 1934, consiguió un pequeño papel por primera vez en “Munkbrogreven” y durante los cinco años siguientes trabajó en doce películas en Europa.
En 1939, Ingrid Bergman se dirigió a Hollywood para protagonizar “Intermezzo”, que fue un éxito y le procuró un contrato de siete años. Después de trabajar una temporada en Broadway, en 1941, protagonizó tres películas de éxito antes de saltar al estrellato con “El extraño caso del Dr. Jekyll”.
En 1942, Ingrid Bergman protagonizó “Casablanca” junto a Humphrey Bogart, que tuvo un gran éxito y la consolidó como una estrella vulnerable y sexy, con un gran atractivo para la taquilla. Cada película en la que trabajó fue un éxito.
Aunque Ingrid Bergman se casó con el Dr. Peter Lindstrom y tuvo un hijo con él, la actriz se enamoró del director italiano Roberto Rossellini, que fue el padre de su segunda hija. Por este motivo, fue rechazada en Estados Unidos de la noche a la mañana e incluso se la denunció ante el Senado de Estados Unidos.
Sin embargo, la Twentieth Century Fox se arriesgó y la contrató para protagonizar “Anastasia”. La película fue un éxito e Ingrid Bergman ganó su segundo premio de la Academia a la Mejor Actriz, recuperando así su popularidad.
La naturalidad de la actriz era algo tan nuevo y fresco para el público estadounidense que Ingrid Bergman se hizo rápidamente con un numerosísimo público de admiradores. Su belleza, su peculiar acento y su talento no hacían sino aumentar su atractivo.
En su última película, “Sonata de Otoño”, Ingrid Bergman realizó la mejor interpretación de sus últimos años. La actriz fue nominada de nuevo por la Academia a la Mejor Actriz, un final muy adecuado para su carrera.
Ingrid Bergman murió de cáncer en Londres en agosto de 1982.
